7 claves para liderar conscientemente

Liderar conscientemente

Liderar conscientemente

Robin Sharma, uno de los referentes en temas de Liderazgo, opina que “El liderazgo no está asociado al título sino al comportamiento”. ¿Estás de acuerdo? Se trata de cómo liderar conscientemente.

Liderar conscientemente

Liderar es mucho más que ostentar un cargo, es una oportunidad de servir, de aportar y de influir positivamente en la organización. Lo que antes eran empleados hoy son colaboradores, y donde antes se gestionaban recursos ahora se gestionan PERSONAS, con mayúscula. Personas que requieren de líderes adaptados a su tiempo, líderes del siglo XXI, que saben cómo liderar conscientemente.

En la primera parte hablábamos de la gestión de hábitos, el desarrollo del talento y la definición de objetivos ecológicos como algunas de las claves para la práctica del Liderazgo Consciente. En esta segunda parte, aportaremos nuevas claves que nos ayuden a saber cómo liderar conscientemente.

Las 7 claves para liderar conscientemente (2ª parte)

Clave 4 Desafiar al equipo

Liderar conscientemente implica también detectar nuevas oportunidades y amenazas que se traduzcan en oportunidades de generar nuevos retos que estimulen al equipo y le permita correr riesgos.

Liderar conscientemente implica inspirar, ilusionar y apasionar al equipo con nuevos retos y proyectos. Liderar conscientemente conlleva además la ampliación de la autonomía y la confianza, aceptando que los riesgos traerán consigo resultados más o menos satisfactorios. La clave está en aprender de los resultados, tanto si son positivos como negativos. Si no penalizamos el error estaremos coartando la iniciativa del equipo.

No existen fracasos, sólo resultados. Lo verdaderamente importante es lo que aprendemos de cada circunstancia para que nos permita evolucionar. (Monika Suso)

Clave 5 Liderar conscientemente con el ejemplo

El Líder Consciente trabaja desde la confianza y la humildad, con la mentalidad de eterno aprendiz y la curiosidad del niño que todos llevamos dentro. El nuevo líder del siglo XXI se rodea de personas expertas que saben más que él, lo que le convierte en una persona resolutiva que sabe cómo y a quién acudir cuando surgen imprevistos.

Hoy en día se habla del líder como una persona más del equipo, algo que habría que puntualizar. El líder es parte del equipo y a la vez debería mantener una posición que le permita mantener una perspectiva global y no parcial.  Del mismo modo que el entrenador de un equipo de futbol lidera pero no juega los partidos y a la vez es el máximo responsable y comparte sus resultados.

Liderar conscientemente requiere también de la práctica del arte de delegar responsabilidades. En todos los equipos hay personas dispuestas a brillar (no todas y no siempre) y a asumir responsabilidades por el bien común. La capacidad de identificar las personas y momentos adecuados para delegar es una habilidad que se puede desarrollar y ofrece sorprendentes resultados. Delegar es una forma de liderar con el ejemplo, promoviendo equipos de trabajo flexibles y polivalentes.

Clave 6 Reconocer y premiar el talento

Además de la habilidad para reclutar el talento adecuado para el momento que vive la organización, un buen líder destaca por su capacidad para reconocer y premiar el talento. La propuesta pasa por liderar conscientemente y sin miedo, celebrando los éxitos y aprendiendo de los resultados no deseados o esperados.

Al igual que un jardín requiere de un cuidado constante, las personas también necesitan ser atendidas y escuchadas. En ausencia de grandes éxitos, al liderar conscientemente se celebran las pequeñas victorias y se da visibilidad a sus artífices, a la vez que se asumen los errores como propios. Steve Jobs, conocido por su perfeccionismo, reflexionaba: “A veces, cuando innovas, cometes errores. Lo mejor es admitirlos y centrarse en perfeccionar otras ideas”.

Liderar conscientemente conlleva comunicarse de forma efectiva con el equipo tanto para aprender de los errores como para reconocer los logros. Frases como “Estoy orgulloso de ti”, “Confío en ti”, “Gracias”, o “¿Cómo puedo ayudarte?”, son fórmulas magistrales para motivar y retener el talento.

Clave 7 Mente enfocada

En diversas ocasiones hemos hablado de las dificultades que nuestro día a día presentan para mantener la atención. El ritmo frenético tanto en el trabajo como la vida personal nos ha llevado a creer que la multitarea nos hace más eficientes. Craso error. Hoy existen estudios que demuestran que la multitarea no sólo lleva a un bajo rendimiento, sino que agota mucho más al cerebro al tener que repartir el esfuerzo en varias actividades.

En un proceso de “evolución más que cuestionable” entrenamos a nuestra mente a estar pendiente del móvil y el mail en todo momento, y de todo lo que sucede a nuestro alrededor además de todo lo que imaginamos que podría suceder. El resultado habitual es un estado de agotamiento crónico que mantenido en el tiempo puede tener un impacto abultado en la cuenta de resultados de las empresas.

La buena noticia es que de igual forma que entrenamos la mente para la actividad, podemos aprender a parar nuestra mente para generar estados de alto rendimiento, lo que en IAR llamamos “reseting mental”. Al igual que nuestros ordenadores se bloquean por exceso de archivos temporales e información innecesariamente almacenada, nuestra mente necesita establecer momentos diarios de “reseting mental” con el fin de desechar aquello que ya no resulta útil. En IAR hemos desarrollado el método de la Neuromeditación que aúna técnicas de PNL e Inteligencia Emocional con Neurociencia y que cada vez practican más profesionales.

Entrenar la atención y aprender a parar la mente son necesarios para mantener una mente enfocada. En definitiva, es imprescindible para liderar conscientemente entrenar la habilidad del bienestar, una nueva competencia  que se puede desarrollar a través de programas formativos como el Organizational Wellness Training de IAR. Hoy en día, se requiere de líderes que sepan y puedan mantener la visión de la organización, alineando los objetivos del equipo con los objetivos estratégicos de la organización.

Así pues, podemos decir que una mente enfocada es un requisito y una necesidad para liderar conscientemente.

¿Practicamos? ¿Conoces personas a quienes les vendría bien saber cómo liderar conscientemente? ¿Crees que es deseable la mejora continua? Consulta nuestros Programas de Alto Rendimiento para organizaciones y profesionales.

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