Cómo mejorar la comunicación

La comunicación con metáforas

No hace falta detenerse demasiado para darnos cuenta de que en cada uno de nosotros coexisten un lenguaje verbal y un lenguaje no verbal. Y podemos darnos cuenta también de que el lenguaje es a la vez consciente e inconsciente.

Los grandes avances en el conocimiento del ser humano que se han ido teniendo desde el siglo IXX y XX han hecho posible que hoy conozcamos el inconsciente humano y sepamos comunicarnos con él. Una vez más, para eso el lenguaje es importante.

El lenguaje del inconsciente es el símbolo, de tal manera que conviene que utilicemos fórmulas lingüísticas

Comunicación según la PNL

Comunicación según la PNL

abiertas, imprecisas, como corresponden a los símbolos, para comunicarnos con él. Bandler y Grinder, los creadores de la PNL, modelaron a Milton Erickson, que sobresalía por su trabajo con el inconsciente. Fruto de este modelado es el “Modelo Milton”, una forma muy fácil de utilizar el inconsciente para potenciarnos y mejorar nuestra vida. Junto a esta herramienta y en este tipo de lenguaje destaca también el lenguaje metafórico, pues “la metáfora es la puerta al inconsciente.”

El ser humano siempre ha utilizado metáforas: las parábolas de la Biblia, los cuentos de hadas y las fábulas infantiles, son ejemplos de metáforas que todos conocemos. Más aún, las metáforas aparecen todos los días, en nuestra forma de hablar y pensar, e influyen en la manera que vivimos las conversaciones y las situaciones. Las metáforas constituyen el puente con nuestra propia mente inconsciente y la de otras personas.

Cuando utilizamos metáforas, no se sufren los bloqueos y las resistencias de la mente consciente. Piensa en una metáfora, sólo una frase, que describa cómo te sientes con respecto a tu vida. Puedes hacer lo mismo con respecto a tu trabajo, y a tu tiempo libre. ¿Qué frases has utilizado? ¿Un lecho de rosas? ¿Cargar una cruz? ¿Una fiesta? ¿Correr de acá para allá? Puedes darte cuenta de las asociaciones que pueden surgir a partir de cada una de estas frases. Si quieres, ahora reflexiona un minuto sobre cada una de las frases que has utilizado y las asociaciones que te sugieren. Así, puedes comenzar a prestar atención a las metáforas que utiliza la gente que te rodea: tus familiares, tus amigos, tus compañeros de trabajo… ¿Cuáles son las metáforas que impregnan la cultura de tu empresa? ¿Cuál es la “manera de hacer las cosas allí”?

La potencia de la metáfora reside en que cada vez que se utiliza, nuestro inconsciente arroja una imagen o un pensamiento. En nuestra mente inconsciente residen nuestras esperanzas y miedos más profundos. Cuanto más aprendamos a escuchar nuestras propias metáforas y las de los demás, mayor acceso tendremos a este poderoso recurso interno, y más comprenderemos nuestros procesos mentales y los de los demás.

Los buenos comunicadores

Las investigaciones de la PNL demostraron que las personas expresivas e influyentes utilizan metáforas muy a menudo. Con ellas cautivan y mantienen la atención de su público. Las metáforas son especialmente útiles cuando hay oposición o conflicto. Como no se trata de un razonamiento, no es posible argumentar sobre ellas. Cuando se trata de vender algo, las metáforas sirven para evitar o vencer resistencias. Son incuestionables. Pueden tomar la forma de una narración que sirva para ilustrar un punto, o ser el relato de algo que nos sucedió. De hecho, hay mucha gente que al comunicar, utiliza anécdotas personales. El efecto de éstas, cuando se relacionan con el objeto de la conversación, suele ser muy potente, y por lo general se recuerdan más que las argumentaciones racionales. No en vano, los buenos narradores de historias son excelentes comunicadores. Lo fascinante acerca de las metáforas es que presentan una especie de rompecabezas a la mente inconsciente. El inconsciente responde al reto y encuentra una explicación única, que encaja con las necesidades y la experiencia de cada persona. Por eso existe la costumbre de no explicar el sentido de una metáfora, ya que perdería todo su valor.

Un ejemplo de metáfora es el siguiente: cada uno de nosotros somos como un iceberg. Estamos configurados como si tuviéramos una parte visible y fácilmente accesible, que en el iceberg es la zona superficial y fuera del agua y que en nosotros es la mente consciente. Y también nos configura una parte más profunda, de menos accesibilidad, que en el iceberg es la parte sumergida y en nosotros es la mente inconsciente. Esta metáfora fue usada por Carl Gustav Jung para explicar el inconsciente humano.

Comunicación para el cambio

La PNL sostiene que el éxito personal y profesional reside en lograr la congruencia entre lo que se es, se cree y se hace. Para lograr esta congruencia es necesario trabajar en los distintos niveles que componen nuestra personalidad e influyen sobre nuestras vivencias, pues se traducen a una lógica vivencial que acaba generando “aprendizajes”, “condicionamientos”, “programas” neurológicos. Y por eso, a la forma en que vivimos los diferentes niveles de la experiencia la PNL los llama Niveles Neurológicos.

Niveles Neurológicos en PNL

Niveles Neurológicos en PNL

Dado que, como hemos dicho, estos Niveles Neurológicos constituyen condicionamientos entendidos como “programas mentales”, cualquier cambio que queramos introducir en nuestra vida vendrá dado por un cambio en alguno de esos programas, y dependiendo del programa o Nivel Neurológico al que nos dirijamos, obtendremos un tipo de cambio u otro.

Tipos de cambio en PNL

Tipos de cambio en PNL

Una clave importante a la hora de generar estrategias de cambio es que si introducimos algún cambio “remediativo”, puede que se acabe produciendo algún cambio “generativo” o algún cambio “evolutivo”. Y, a la vez, si introducimos algún cambio “evolutivo”, siempre se producirán cambios “generativos” y “remediativos”.

Y a la hora de introducir cambios conviene considerar que no basta con los cambios, es necesario también que todo lo que somos a nivel experiencial camine en la misma dirección, es decir, esté alineado. De no ser así, encontraríamos en nosotros incongruencias que suponen pérdida de energía y debilidad en el momento de acometer un cambio o disponernos para la consecución de algún logro u objetivo, alguna meta, lo que dificultaría, obstaculizaría e incluso impediría que lo consigamos…

Suscríbete a nuestro blog

Mantente al tanto de nuestras novedades.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>