Liderazgo consciente: 7 claves para dominarlo (I)

Liderazgo Consciente

Liderazgo Consciente

Liderazgo Consciente versus Liderazgo tradicional

De tanto escuchar continuamente que “vivimos en un mundo en constante cambio” y que “el cambio ha llegado para quedarse”, nos lo estamos empezando a creer. Y no es que el cambio sea novedoso en sí mismo, porque la vida no es otra cosa que cambio. Lo que está marcando la diferencia es la rapidez con la que se producen los cambios, de ahí la necesidad de contar en las organizaciones con líderes que no sólo abracen el cambio, sino que además lo hagan a la velocidad adecuada y conscientes del impacto de sus decisiones.

Cada vez hay más organizaciones que en su ADN tienen como visión adelantarse al cambio, que es lo que ahora llamamos “innovación” y que por otro lado sigue siendo la mejor forma de garantizar una mejor posición en el camino hacia el crecimiento.

Y en este orden de cosas, también el estilo de liderazgo está evolucionando para adaptarse a un nuevo escenario donde la gestión del talento requiere de líderes conscientes que influyan positivamente en las organizaciones. El ordeno y mando hace tiempo que dejó de ser útil, siendo sustituido por líderes que inspiran para lograr los resultados que necesita la compañía. Anteponer los beneficios a corto plazo al bienestar de los colaboradores ha dejado de funcionar dada su baja eficacia en el medio y largo plazo.

El liderazgo es una oportunidad para servir. No es un toque de trompeta para llamar la atención sobre la propia importancia. (J. Donald Walters)

7 claves para el Liderazgo Consciente

Si convenimos que liderar es influir y servir, el Liderazgo Consciente destaca por las competencias y habilidades de la persona que lo ejerce y el efecto que  produce en sus colaboradores. Decía Stephen Covey que “no se puede tener éxito con otras personas si no se ha pagado el precio del éxito con uno mismo.”

Y en IAR compartimos que el mayor éxito de un líder radica en el descubrimiento de su propio líder interior, de aquello que le moviliza (valores y creencias) y le incita a pasar a la acción. Para poder liderar a los demás es necesario ser capaz de liderarse a uno mismo, de reconocer las propias fortalezas, debilidades y patrones que se repiten con el fin de decidir qué parte de nosotros querríamos reprogramar.

La PNL es una herramienta eminentemente práctica que aplica el conocimiento que tenemos del funcionamiento de la mente humana al desarrollo de habilidades y capacidades de las personas en los diferentes ámbitos de sus vidas. Conocedores de que el autoconocimiento y desarrollo personal es trabajo de toda una vida, en este artículo queremos compartir 7 claves que identifican a las personas que ejercen el Liderazgo Consciente.

Clave 1: Gestión de hábitos

Desde que nacemos aprendemos a generar hábitos y rutinas que nos permiten ser más eficientes, ya que la automatización de procesos hace que podamos dedicar nuestra energía a otras tareas. Y, sin embargo, los hábitos son armas de doble filo disfrazadas de agradables rutinas que nos invitan a quedarnos en nuestra zona de confort.

Una adecuada gestión de hábitos nos permite identificar pautas de conducta muchas veces inconscientes que se repiten bien para potenciar o limitar el ejercicio del Liderazgo. Para poder hacernos conscientes de nuestros propios procesos resulta imprescindible empezar por entrenar la atención, algo cada vez más heroico dada la sobreestimulación a la que nos vemos sometidos de forma constante con el móvil y el mail, tan presentes en nuestra vida personal y profesional.

¿Eres de los que hace el mismo camino hacia el trabajo a diario? ¿Sueles elegir lo mismo para comer? ¿Te cuesta conocer gente diferente a ti? Los hábitos nos mantienen anclados al pasado y por tanto nos desconectan del presente. El Liderazgo Consciente requiere tener la atención puesta en el aquí y ahora, para lo que muy probablemente haya que incorporar nuevos hábitos.

Clave 2: Desarrollo del talento

Lo que verdaderamente marca la diferencia en el éxito de las organizaciones no es la tecnología sino las personas. Tan importante es atraer el talento adecuado como fomentar el desarrollo de ese talento a través de la mejora continua.

El Liderazgo Consciente implica que, más allá de la formación técnica, se fomente el aprendizaje de cómo generar estados de alto rendimiento y se facilite que las personas desarrollen su talento a través de su desarrollo personal. El autoconocimiento es lo que posibilitará la incorporación de nuevas competencias necesarias para un mayor rendimiento (por ejemplo, la conexión emocional y rapport con el equipo). Por algo los antiguos griegos decían “Conócete a ti mismo y conquistarás el mundo”.

Clave 3: Definición de objetivos ecológicos

El Liderazgo Consciente conlleva que los objetivos de los equipos estén alineados con los objetivos de la empresa. Y aunque parece obvio, lo cierto es que no siempre sucede y el esfuerzo llevado a cabo termina resultando improductivo e incoherente por estar más alineado con las necesidades del líder que con las de la organización. Esta situación mantenida en el tiempo puede dar lugar a fugas de talento y absentismo presencial cuyo coste es enorme para la empresa. La humildad, junto a la capacidad de análisis, destacan como cualidades inherentes al Liderazgo Consciente, ya que facilitan la autocrítica necesaria para valorar el impacto de las decisiones en la organización más allá del corto plazo: el uso eficiente de recursos, el impacto en el entorno y las probabilidades de éxito.

En esta primera parte hemos identificado la gestión de hábitos, el desarrollo del talento y la definición de objetivos ecológicos como algunas de las claves para la práctica del Liderazgo Consciente. En la segunda parte, aportaremos nuevas claves que complementen dicha práctica.

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