Archivos del Autor: Gonzalo Serra Fernández

Acerca de Gonzalo Serra Fernández

Gonzalo Serra, entusiasta del mundo del desarrollo personal, ha dedicado su carrera al empoderamiento de la pasión vocacional de las personas en el mundo empresarial y educativo. Se ha convertido en un experto en procesos de alto rendimiento y de la gestión del talento. Formado para el mundo empresarial, ha estado vinculado a los entornos educativos y universitarios, lo que le hace especialista en las áreas de mejora de la preparación para el mercado y en la formación del mercado para la mejora. Co-fundador y director del Instituto de Alto Rendimiento (IAR). Es articulista, conferenciante y autor en el blog de IAR Gestión del talento.

Riesgos laborales: prevenir el estrés

Los riesgos laborales

En la Norma UNE-EN-ISO 10075 y en las diversas notas técnicas de prevención (NTP) se desarrolla la prevención de los riesgos laborales relacionados con el estrés y la carga de trabajo.

Norma UNE-EN-ISO

Normas UNE-EN-ISO

La carga de trabajo es un concepto que se utiliza para referirse al conjunto de tensiones inducidas en una persona por las exigencias del trabajo mental que realiza. Forma parte de los riesgos psicosociales que trata de gestionar la prevención de riesgos laborales. Para una persona dada, la relación entre las exigencias de su trabajo y los recursos mentales de que dispone para hacer frente a tales exigencias, expresa la carga de trabajo mental. Para comprender mejor en qué consiste aquello a lo que denominamos carga mental conviene tener clara la distinción que estas normas hacen entre presión y tensión mental.

  • Presión (stress) mental. Viene dado por los factores externos a la persona. Es el “conjunto de todas las influencias apreciables, ejercidas por factores externos que afectan mentalmente al ser humano”.
  • Tensión (strain) mental. Viene dado por los factores internos a la persona. Es el “efecto inmediato de la presión mental en el individuo (no el efecto a largo plazo) dependiente de sus condiciones previas habituales o actuales, incluyendo todas las formas de reacción”.

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Estrés y carga de trabajo

El estrés en los sistemas modernos

Los sistemas complejos modernos exigen elevadas demandas de la persona: a menudo se introducen nuevas tecnologías para aliviar unas exigencias muy elevadas o para dar respuesta a una elevada demanda de producción. Sin embargo un exceso de automatización puede comportar la exclusión del ser humano del conjunto operativo y, a pesar de ello, no reducir la carga de trabajo, sino que puede dar lugar a niveles de exigencia y estrés que van más allá de las capacidades humanas, en concreto, de las capacidades cognitivas y de toma de decisiones.

estrés y carga de trabajo

Así pues, nos encontramos en una situación en la que el desempeño del trabajo exige un estado de atención (capacidad de «estar alerta») y de concentración (capacidad de estar pendiente de una actividad o un conjunto de ellas durante un periodo de tiempo) y, cuando se realiza conscientemente y con cierta continuidad, da lugar a la carga mental. La propia tarea puede exigir una atención y concentración elevadas en función de la cantidad de señales que deben atenderse, las inferencias que deben realizarse, el nivel de precisión de la respuesta, etc. A estos factores de la tarea hay que añadir los aspectos organizativos, especialmente los que se refieren a la organización del tiempo de trabajo (ritmos, pausas…). Bajo este punto de vista, podemos definir la carga mental como la cantidad de esfuerzo deliberado que debemos realizar para conseguir un resultado concreto.

Si el nivel de esfuerzo requerido está equilibrado con las capacidades personales, puede hablarse de una franja de activación óptima, que asegura la eficiencia funcional. Pero cuando el trabajo exige el mantenimiento constante de un determinado grado de esfuerzo aparece la fatiga. Continuar leyendo

Estrés y alto rendimiento

El bienestar mental y el estrés

Gestión del estrés y del rendimiento con Neuromeditación

Alto rendimiento con Neuromeditación

El estrés de la sociedad en la que vivimos está directamente relacionado el bienestar mental, y resulta fundamental para nuestra capacidad colectiva e individual de pensar, manifestar sentimientos, interactuar con los demás, ganar el sustento y disfrutar de la vida. Sobre esta base se puede considerar que la promoción, la protección y el restablecimiento de la salud mental son preocupaciones vitales de las personas, las comunidades y las sociedades de todo el mundo.

La salud mental se define como un estado de bienestar en el cual el individuo es consciente de sus propias capacidades, puede afrontar las tensiones normales de la vida, puede trabajar de forma productiva y fructífera y es capaz de hacer una contribución a su comunidad.

Por eso, la dimensión positiva de la salud mental se destaca en la definición de salud que figura en la Constitución de la OMS: «La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades». En este sentido positivo, la salud mental es el fundamento del bienestar individual y del funcionamiento eficaz de la comunidad.

La OMS, siguiendo esa línea de su Constitución, establece en el Plan de acción sobre salud mental 2013 – 2020 que el bienestar mental es un componente fundamental de la definición de salud, y reitera que la buena salud mental hace posible que las personas materialicen su potencial, superen el estrés normal de vida, trabajen de forma productiva y hagan aportaciones a su comunidad. Se comprende entonces que en el núcleo del plan de acción se encuentre el principio mundialmente aceptado de que «no hay salud sin salud mental».

Dado que el bienestar mental posibilita que el individuo realice sus capacidades, supere el estrés normal de la vida, trabaje de forma productiva y fructífera, y aporte algo a su comunidad, es imprescindible que se incorporen programas de bienestar mental al ritmo cotidiano de las empresas y de las instituciones educativas. Continuar leyendo

PNL: ¿para qué sirve?

Qué es la PNL

Al oír por primera vez algo sobre la PNL o Programación Neurolingüística, hay quien se siente como espantado por el nombre, quien lo ve como algo poco asequible o quien se dice que no es lo que busca. ¿Cuál es tu experiencia? No hay por qué alarmarse: el nombre es lo más complicado de todo.

La Programación Neurolingüística (PNL) surge en los años 70 en el entorno de la universidad de Santa Cruz (California) de la mano de Richard Bandler y John Grinder. Bandler era informático y estudiante de psicología en aquellos tiempos; Grinder, lingüista y profesor de la facultad de Psicología. Es de suponer que en la elección del nombre hayan tenido peso las especialidades de ambos.

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A la vez que pueda resultar extraño, el nombre de la PNL nos permite comprender cómo puede llevarse a cabo la reprogramación. Desde que nacemos, vamos adquiriendo aprendizajes que se comportan en nosotros como un programa informático, de tal manera que vivimos “programados” (Programación), condicionados, por nuestros recuerdos, experiencias, creencias, patrones de aprendizaje… Dichos programas se instalan a través de redes neuronales: cada aprendizaje genera conexiones entre neuronas que, al asentarse de manera automática (hábitos) configura, junto a otros, toda una red neuronal (Neuro). Y la programación fruto de los aprendizajes que se asienta físicamente en redes neuronales está sostenida por el lenguaje (Lingüística): el lenguaje (verbal y corporal) estructura y es estructurado por nuestros procesos de pensamiento y sostiene nuestro comportamiento y disposición ante la vida. Éste es nuestro funcionamiento natural y espontáneo. Y si utilizamos los mismos mecanismos para generar nuevos aprendizajes que no nos limiten o que nos limiten menos, podemos “reprogramarnos”. Utilizando el lenguaje de una manera que construya y nutra, podemos generar nuevos pensamientos que desactiven las redes neuronales establecidas para activar otras nuevas de manera que transformen nuestras emociones y, al final del proceso, nuestro cuerpo, que es la sede de las reacciones y conductas inconscientes, y así se cargue de una nueva química más saludable y más potenciadora.

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